Note sull'episodio
En este nuevo episodio de La vida dura y yo con mis locuras đŹ, Dey y Gery abren el corazĂłn para hablar sobre una verdad que a todos nos toca: no existen padres perfectos, pero sĂ hijos felices.
A travĂ©s de experiencias reales y reflexiones profundas, exploramos cĂłmo las heridas de la infancia, la falta de atenciĂłn o el exceso de exigencia pueden marcar nuestra vida adulta⊠pero tambiĂ©n cĂłmo podemos sanar, entender y elegir hacerlo diferente. đ±
đ Hablamos de esas pequeñas cosas que dejan huellas (como unos zapatitos al revĂ©s). đĄ De cĂłmo perdonar a nuestros padres sin justificar el dolor. đ€ Y de la importancia de acompañar, no de perfeccionar.
đ§ Un episodio sobre amor, consciencia y aprendizaje, para todos los que estĂĄn intentando hacerlo mejor â aunque a veces la vida se sienta dur ...Â