Notas del episodio

Yamila arranca su nuevo podcast con una confesión: durante mucho tiempo, la exigencia la paralizaba. Quería que todo sea perfecto, que sus podcasts salgan impecables, y esa presión la llevaba a no hacer nada. Porque si no podía hacerlo perfecto, mejor no hacerlo.

Eso es la exigencia, dice ella. Viene del miedo. Miedo a fallar, a no estar a la altura, a equivocarse. Y cuando actuás desde ahí, por más que te esfuerces, nunca alcanza. Siempre podrías haber hecho más, mejor, distinto. Terminás cansada, tensa, insatisfecha.

La excelencia es otra cosa. Está conectada a un propósito. Sabe que son procesos, que los errores enseñan, que uno da lo mejor que puede en cada momento. Y cuando terminas, aunque no sea perfecto, te deja paz

Palabras clave
Exigenciaexcelencia Bienestar