Notas del episodio

Vivimos en una cultura que nos repite constantemente: “tú puedes solo”. Si te esfuerzas, si mejoras, si rindes más, si te organizas bien… te salvarás.

El problema es que el cansancio, el miedo y la fragilidad no se arreglan con frases motivacionales.

Aquí es donde Nicea vuelve a ser sorprendentemente actual. Los cristianos del siglo IV entendieron algo decisivo: si Cristo no es Dios, no puede salvar de verdad. Puede inspirar, emocionar, conmover… pero no redimir.

Por eso el Concilio afirmó una palabra difícil, pero fundamental: consustancial. Traducido a la vida cotidiana, significa esto: en Jesús actúa Dios mismo, no un intermediario de segunda categoría. Cuando Jesús perdona, es Dios quien perdona. Cuando Jesús sana, es Dios quien sana. Cuando Jesús entrega su vida, es Dios q ... 

 ...  Leer más
Palabras clave
CristianismoreflexiónCristologíaNicea