Notas del episodio
En este mensaje de Adviento reflexionamos sobre la verdadera fuente de la esperanza. A diferencia del optimismo humano —que fracasa ante el pecado y la realidad del mundo—, la esperanza cristiana es segura y viva, porque descansa únicamente en Jesucristo. A la luz de Isaías 40 aprendemos que nuestra esperanza se fundamenta en el poder soberano de Dios, en sus promesas fieles y en su Palabra eterna e infalible. Sólo en Cristo encontramos perdón, restauración y una esperanza que no se desvanece, hoy y por la eternidad.
Pbro. Obed Morales 21 diciembre 2025
Palabras clave
obedamericasVen, Señor Jesús