Notas del episodio
Los mandamientos de Dios no son gravosos. El yugo del señor es fácil y su carga es ligera. ¿Entonces porque a los cristianos les cuesta tanto obedecer a Dios? No se puede agradar a Dios con nuestras fuerzas o en la carne, sino solo a través de Cristo.
Palabras clave
amorfrutos del espiritucristoyugofacildisfrutarespirituobediencia