Notas del episodio
Solemos decir con mucha ligereza que venimos del mono. Lo tenemos tan interiorizado que nos imaginamos en la cima de una escalera evolutiva mirándolos por encima del hombro. Pero la ciencia es clara: no somos sus sucesores, somos sus primos carnales. Compartimos un ancestro común y un porcentaje genético abrumador. Y si compartimos tanto... ¿no deberíamos empezar a hablar, en serio, de derechos fundamentales para los grandes simios? Hoy abrimos el melón de nuestra familia biológica más cercana.