Notas del episodio
Siempre hemos considerado que a la MADRE se le aprecia más que al PADRE, y con razón, pues evolucionamos en su vientre durante nueve meses y, al nacer, nos siguió apoyando en nuestro desarrollo y aún más allá. Siempre la predilección de los hijos, salvo honrosas excepciones, fue por la MADRE. Quizá por ello, la MADRE dejó que el PADRE ocupara un lugar secundario para ella y para los hijos, máxime si la MADRE trabajaba y le iba mejor que al PADRE.Pero indudablemente, el PADRE también contribuyó con un 50% de su material genético para que pudiera formarse el HIJO, además de contribuir en la manutención familiar y en la formación de los hijos; aunque por cuestiones de trabajo, la mayor parte del tiempo estuviera fuera de la familia o en otro país, con la consiguiente pérdida de afecto, y que únicamente las charlas de la MADRE podrían lograr el milag ...