Palabra Santa, Dulce Melodía
PALABRA SANTA, DULCE MELODIA Hno. Francisco Velázquez En tu palabra encuentro luz y guía, faro que alumbra mi camino incierto. Tesoro de sabiduría infinita, en tus páginas se esconde el universo. Tus mandamientos son mi fiel antorcha, que me aleja de la oscuridad y el error. En ellos hallo paz y esperanza cierta, la brújula que marca mi mejor opción. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Tus promesas son como estrellas brillantes, que iluminan mi noche con su fulgor. En ellas deposito mi fe y confianza, pues sé que nunca me abandonarán, Señor. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Tu palabra es lámpara a mis pies, y antorcha que alumbra mi caminar. Me guía por senderos de justicia y verdad, y me aleja de la tentación y el mal. En tu palabra encuentro vida plena, alimento que nutre mi alma y corazón. Me enseña a amar con puro afecto, y a seguir tus pasos con devoción. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Agradezco, Señor, el don de tu palabra, que me llena de gozo y me transforma. Prometo meditarla cada día, y hacerla lámpara que alumbre mi vida.