
Vida Nueva en Jesús
di Pastor Alejandro A.La Cuenta No me Cuadra
Hay temporadas en las que haces lo correcto, buscas a Dios, intentas vivir con integridad… y aun así la vida parece no responder como esperabas. Entonces aparece una pregunta incómoda: ¿por qué a veces la cuenta no cuadra? En este mensaje exploramos una de las luchas más honestas de la fe: qué hacer cuando lo que estás viviendo parece contradecir lo que esperabas de Dios. Un sermón para quienes alguna vez han mirado su vida y han pensado: “Señor, esto no era lo que yo esperaba.”Huele a Victoria
¿A qué huele tu vida para los que están a tu alrededor? Cerramos la serie "El ADN Vencedor" descubriendo que el aroma de Cristo no se fabrica, se recoge por cercanía a Él. Basado en 2 Corintios 2:14-16.Naciste para vencer
¿Peleas tus batallas con miedo a perder, o con la certeza de que ya ganaste? En el primer mensaje de la serie El ADN Vencedor, exploramos 1 Juan 5:4-5 para descubrir una verdad que cambia la forma de enfrentar cualquier lucha de la Vida. La victoria del cristiano no se fabrica con esfuerzo, se hereda por nacimiento. A través de la extraordinaria historia de William Carey, un zapatero convertido en misionero que sostuvo su fe durante 7 años de silencio y un incendio que le quitó 20 años de trabajo, descubrirás que tu fe no depende de lo que ves, sino de en Quién la has puesto. Si naciste de Dios, ya no peleas para vencer, peleas porque ya venciste.Lágrimas Justas
Tus lágrimas no han caído en vano. Dios conoce cada noche, cada herida y cada oración que ya no pudo expresarse con palabras. “Lágrimas Justas” es un mensaje para quienes están cansados de llorar, pero todavía conservan una semilla de fe. La noche es real, pero la mañana viene.Escrito En El Cielo
Este sermón enseña que el verdadero gozo del creyente no depende de sus victorias ni de su desempeño, sino de una verdad firme: nuestros nombres están escritos en el cielo. A partir de Lucas 10:17–20, se presentan tres ideas clave: la victoria es real, el poder pertenece a Jesús y el gozo debe descansar en la identidad que Dios nos ha dado, no en resultados cambiantes. Con ejemplos claros y profundos, el mensaje invita a dejar la balanza emocional de los logros y fracasos, y a vivir desde la seguridad de pertenecer a Cristo, donde nada puede borrar el nombre que Él ya escribió.