

Las Estructuras Improvisadas Jamás Generan Productividad
Note sull'episodio
🎙️ LAS ESTRUCTURAS IMPROVISADAS JAMÁS GENERAN PRODUCTIVIDAD
Hay empresas que no tienen una estructura organizacional.
Tienen personas sosteniendo la empresa con las manos.
El vendedor que además cobra. El supervisor que también compra. La persona de RH que resuelve administración. El gerente que autoriza absolutamente todo. El colaborador “estrella” que conoce procesos que nadie más domina. Y el director general que termina tomando decisiones que deberían resolverse tres niveles abajo.
Mientras todo funciona, parece incluso admirable:
“Aquí todos hacemos de todo.”
Pero cuidado.
Una cosa es tener un equipo flexible y otra muy diferente es construir una organización basada en la improvisación permanente.
Porque cuando una empresa depende de personas heroicas para funcionar, no tiene necesariamente un equipo extraordinario.
Puede tener una estructura deficiente sostenida por gente extraordinaria.
Y eso tarde o temprano pasa factura.
Comienzan los síntomas:
📉 Duplicidad de funciones. 📉 Procesos que nadie controla. 📉 Decisiones que siempre llegan al director. 📉 Reuniones para resolver lo que debería resolver el sistema. 📉 Colaboradores sobrecargados. 📉 Conflictos porque nadie sabe exactamente dónde termina su responsabilidad. 📉 Retrabajos. 📉 Errores. 📉 Pérdida de productividad.
Y aparece una frase peligrosísima:
“Es que fulano es indispensable.”
Cuando una persona se vuelve indispensable porque solamente ella sabe cómo funciona una parte crítica del negocio, eso no necesariamente demuestra fortaleza.
Puede demostrar vulnerabilidad organizacional.
¿Qué pasa si renuncia?
¿Qué pasa si se enferma?
¿Qué pasa si crece la operación?
¿Qué sucede cuando pasamos de 30 a 100 colaboradores, de 5 a 20 vendedores o de una sucursal a cinco?
Entonces descubrimos que el problema no era la gente.
Era la estructura.
Y aquí está una distinción fundamental:
ORGANIGRAMA NO ES IGUAL A ESTRUCTURA.
Podemos tener un organigrama precioso en PowerPoint y una operación completamente improvisada.
Una estructura efectiva necesita, entre otras cosas:
ROLES CLAROS → RESPONSABILIDADES → AUTORIDAD → PROCESOS → INDICADORES → COMPETENCIAS → RENDICIÓN DE CUENTAS.
Cada persona necesita comprender qué debe hacer, qué resultado debe producir, qué decisiones puede tomar, con quién debe coordinarse y cómo será medido su desempeño.
Eso libera algo extraordinariamente valioso:
capacidad de ejecución.
El director deja de apagar incendios.
Los gerentes comienzan a dirigir.
Los supervisores comienzan a supervisar.
Los colaboradores pueden tomar decisiones dentro de su responsabilidad.
Y la empresa deja de depender permanentemente del heroísmo.
Porque una organización profesional no debería necesitar diez personas sosteniendo con las manos una estructura que se está cayendo mientras el gerente observa desde arriba esperando que aguante.
Debe construir una estructura capaz de sostener a las personas.
Por eso, antes de decir:
“Mi gente necesita ser más productiva”, quizá convenga preguntarnos:
“¿Nuestra estructura les permite ser productivos?”
Porque puedes contratar talento extraordinario.
Puedes capacitarlo.
Puedes motivarlo.
Puedes exigirle resultados.
Pero si lo colocas dentro de una estructura confusa, burocrática o improvisada fracasas.
🎙️ Hablemos de Negocios Donde las empresas aprenden a crecer desde las personas.
Héctor Adrián Morales Vela Consultor en Desempeño Comercial CERTUS | Sistema Integral de Desarrollo de Competencias