Crimson

Crimson

di Crimson
Stagione 1
74. Creo en ti (Remasterizado)
Cuando escribí "Creo en ti" el 10 de mayo de 2021, lo hice pensando en todo aquello en lo que me costaba creer. Por eso el poema está lleno de afirmaciones que en realidad, nacen de la duda: creer en la política y su "verdad elegida", en las leyes aunque no se cumplan, en las oportunidades aunque no lleguen o en las palabras de las personas sin cuestionarlas. En ese momento, el texto era para mí una ironía sobre las contradicciones que encontramos todos los días. El 2 de junio de 2025 decidí reescribirlo, conservando esa misma idea. Sin embargo, con el paso del tiempo empecé a notar algo que no había visto cuando lo escribí. Aunque cada verso nace de una duda, también revela una necesidad muy humana: la de confiar. Porque al final, vivimos creyendo en cosas que no siempre podemos comprobar y depositando nuestra confianza en personas, ideas y situaciones que pueden fallarnos. Hoy veo "Creo en ti" como un poema que habita entre el escepticismo y la esperanza. No habla de creer ciegamente, sino de reconocer las imperfecciones de la vida y aun así, decidir no cerrar la puerta a la confianza. Tener criterio propio es importante pero también lo es aceptar que no podemos vivir desconfiando de todo. Quizás esa sea la reflexión que más me deja este poema años después de haberlo escrito: que la duda y la confianza no son opuestas. Muchas veces conviven. Y es precisamente en ese espacio, entre lo que cuestionamos y lo que elegimos creer, donde encontramos una forma más honesta de ver el mundo. Espero que "Creo en ti" te invite a reflexionar sobre eso tanto como lo ha hecho conmigo.
73. Florero Vacío
Escribí Florero Vacío el 8 de octubre de 2025. Este episodio nace de un anhelo que pocas personas se permiten en los momentos más difíciles: la necesidad de llorar sin ser cuestionados. De derramar lágrimas sin tener que explicar el dolor. Cuando somos niños, tendemos a llorar mucho y rara vez se nos pregunta por qué. Lo hacemos con total libertad, dejamos salir el dolor y simplemente pasa. En cambio cuando somos adultos, parece que necesitamos encontrar una justificación lógica para poder llorar y por eso muchas veces no logramos soltar ni una sola lágrima. Durante gran parte del 2025, sentí que todo lo que había hecho hasta ese momento era un total fracaso, un fiasco. En mi mente se repetía la imagen de un lienzo blanquísimo manchado de negro y sentía que ese, teóricamente, era yo. Pero también me acompañaba un miedo penetrante: el temor a alejarme tanto de la realidad que terminara olvidando lo necesario que es, a veces, llorar y soltarlo todo.
72. Brillantina
Durante muchos años fui definido como un producto final para muchas personas. Mientras hiciera caso, mientras fuera sumiso, mientras no llevara la contraria, todo estaba bien. Brillantina me hizo entender eso. Que durante muchos años fui lo que muchas personas quisieron que fuera. Este episodio nació entre febrero y mayo de 2025 y relata de manera breve los sucesos de 2024 y 2025 y el porqué era tan importante regresar a este lugar. Definitivamente es la razón del porqué hoy estoy aquí. Cuando dejas de ser ese producto para las personas y te sales del molde, ya no sirves. Porque prefieren que te mantengas callado antes de que cuestiones. Y entonces pensé en la brillantina. Algo que brilla, algo que es difícil de quitarte de la piel. Pero que también ataca tu ego. Este episodio es eso, enfrentarse a muchos temores, incluso al propio ego. “Ya no hay destellos en mí” resume lo que sentí después de entender que es difícil cambiar la perspectiva que otros tienen de ti. Que al final, en la noche, en tu cama, en tu soledad, solo tienes la versión que a ti te pertenece. No existe nada más.
71. Hay que llorar, hasta que deje de doler - Edición El silencio más cruel
Este episodio nació de los ataques de pánico. De las pesadillas. Del eco de vivir según lo que otros dicen de uno. Si lo escuchas con atención vas a notar que tiene picos de intensidad y momentos de calma, eso no es accidental. Es lo que se siente por dentro durante un ataque de pánico. La oscilación entre el terror y el intento desesperado de respirar. Entre el caos y la búsqueda de silencio. Es desgarrador. Es cruel. Es intenso. Y sí, es enfermizo. Pero también es real. “Hay que llorar” fue escrito el 9 de mayo de 2025. Es la primera parte, la que llora, la que suelta, la que intenta soltar. La segunda parte, “Hasta que deje de doler” o mejor conocido como “Yo soy el eco del fin” nació el 10 de enero de 2025. La escribí arrodillado en el piso de mi baño, en medio de una de las noches más difíciles que recuerdo. No sabía en ese momento que algún día la iba a grabar. Solo sabía que necesitaba escribirla. Años después, cuando vuelva a escuchar esto, voy a entender un poco mejor por qué era la persona que era. Este episodio es para ese futuro yo. Y si algo de lo que digo aquí resuena contigo, entonces también es para ti.
70. Hay que llorar
Este episodio describe en parte, esa realidad en la que estamos con alguien que simplemente no sabe corresponder a nuestras intenciones, a nuestras palabras ni a nuestro cariño. A veces, sostenemos relaciones solo por no sentirnos solos. También porque en los últimos seis meses, atravesaba una etapa muy difícil y mi cuerpo me pedía a gritos llorar, pero el llanto no salía. Necesitaba ese desahogo porque por dentro, me estaba ahogando con todo lo que no decía. ¿Es normal quedarse sin lágrimas cuando el mundo se te viene encima? «Callar no es rendirse, a veces es despedirse». Estas palabras las escribí el 9 de mayo de 2025. Hoy, exactamente un año después, por fin llegan a ti.
69. Todo mi mundo eres tú
Intentar ser feliz es una batalla que deja huella. He aprendido que es vital mantener los pies en la tierra, entender que hay días malos y que eso está bien. En la última década descubrí que el amor, además de sentirse, se razona. El 17 de agosto de 2025 escribí algo que me cambió la perspectiva y era algo necesario. Después de un año en pareja, me di cuenta de que el amor no se trata de apoyarse en el otro para no caer, sino de ser nuestro propio refugio. La verdadera libertad es sentirse entero, para que la compañía sea una elección y no una necesidad de rescate.
68. El final de todos los finales
A veces, el final de los finales no es realmente un final. Durante dos años, consideré seriamente retirarme del podcasting. Sentía que era necesario cerrar este mundo que yo mismo había construido entre grabaciones, ediciones y publicaciones. Para mí, este nunca fue solo un proceso técnico, sino un refugio artístico donde desahogaba mi realidad. Tras dos años de silencio, con los episodios 'Salvaje' y 'Torturado' como mis últimas huellas, creí que la historia había terminado. Sin embargo, aquí estoy de nuevo: escribiendo, grabando y editando. La vida volvió a acumularse y se me presentó el momento en el que todavía tenía mucho que decir. Como bien sugiere el título de este episodio, vuelvo para contártelo todo. 'El final de todos los finales' fue escrito el 11 de marzo de 2025, aunque hoy se sienta como un nuevo comienzo.
67. Salvaje
Escribí este episodio como uno de los cierres del podcast. Recuerdo que en 2023 me sentía exhausto: la acumulación de experiencias negativas me llevó a creer que el error era yo. Llegué a convencerme de que mis propios comportamientos y actitudes eran los responsables de alejar a los demás. Salvaje representa ese estado mental: un concepto que encapsula todas las decisiones, acertadas o desastrosas, que tomé hasta ese momento. Me impuse una única regla: no juzgarme. Opté por aceptar mi humanidad con honestidad y realismo, asumiendo las consecuencias de mis actos. Al final, Salvaje es precisamente eso: la radiografía de un adulto que se siente como un niño perdido en el mundo que lo rodea.
66. Eufórico (Un matiz de rojo carmesí)
Idealizamos el amor como un refugio de plenitud, una fuerza que nos da lo mejor y nunca nos decepciona. Lo pintamos de un rojo carmesí absoluto. Sin embargo, el 22 de junio de 2023 esa imagen se quebró para mí. Fue el día en que las palabras me obligaron a reconocer que me había equivocado de cima: mi mayor éxtasis no venía de la plenitud, sino del vértigo de una relación tormentosa. Terminé aceptando que a veces, confundimos la intensidad del daño con la fuerza del amor.
65. Solo
Escribí este episodio el 29 de diciembre de 2022, regresando a un rincón oscuro de mi adolescencia. En ese entonces, el mundo exterior estaba lleno de gente y afectos, pero era una fachada que se desmoronaba al llegar a casa. Al cerrar la puerta de mi habitación, el silencio dejaba de ser calma para volverse un vacío insoportable. En esa soledad absoluta, mis pensamientos se volvían contra mí, llevándome a cuestionar si valía la pena seguir, enfrentándome a la sombra de hacerme daño.
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