Note sull'episodio
Cursaba el tercer grado en la Escuela Católica de San José cuando uno de mis amigos, Randy Dirks, se convirtió en Lobato. La Manada 324 se reunía en el sótano de la escuela (que también era nuestro salón de tercer grado), y pronto muchos de mis compañeros asistían a las reuniones mensuales. Una de nuestras vecinas, la señora Zins —madre de dos hijos de la edad de mi hermano y la mía— se convirtió en dirigente de la manada y organizaba reuniones semanales en su casa para los Bear Cubs.
Por alguna razón, al principio no me atraía mucho la idea de reunirme con los muchachos de mi clase en las juntas de los Lobatos. Quizá porque no le veía mucho sentido cambiar mi uniforme escolar —camisa azul, pantalón azul y corbata cruzada azul— por el uniforme de los Lobatos, que consistía en camisa y pantalón azules y un pañuelo amarillo. Sin embargo, con ...