
Notas del episodio
Alabar a Dios mediante canciones, aplausos y aclamaciones reconoce Su grandeza y Su carácter justo; en cambio, la adoración implica una rendición total que se expresa también a través de las ofrendas. Dar el fruto de nuestras manos honra a Dios como dueño absoluto y financia la expansión de Su Reino.
Palabras clave
Iglesia PAI
