Notas del episodio
México fue sede del evento deportivo más grande del planeta. El gobierno prometió millones de turistas, hoteles rebasados, una derrama económica histórica. La realidad: 850 mil visitantes según firmas de análisis independientes, ocupación hotelera entre 60 y 65%, restaurantes que no vieron diferencia alguna con cualquier semana ordinaria.
Mientras tanto, el organismo internacional organizador —con ingresos anuales en miles de millones de dólares— no pagó un solo peso de ISR, IVA ni IEPS. México fue el único de los tres países sede que otorgó exención fiscal total. Por escrito. De manera oficial.
El Castillo de Chapultepec fue rentado por un millón de pesos para una cena de gala. El festival de Campo Marte usó instalaciones militares gratis. El Fondo Mixto de la CDMX manejó más de 23 mil millones de pesos con cifras que, según Proceso, ...