Notas del episodio
En parte, fueron palabras que me dije a mí mismo.
Un ejercicio de honestidad que me debía hace tiempo. Pero también y en igual medida, eran palabras que quería decirle a cada una de esas personas con las que había tenido conflicto.
Y qué mejor momento que un 31 de diciembre para soltar todo eso de una vez. Sin dramas, sin explicaciones. Simplemente, déjalo ir.