Himnos de Luz

Himnos de Luz

por Hno. Francisco Velázquez
Redimamos el Tiempo
REDIMAMOS EL TIEMPO Escrito por: Hno. Francisco Velázquez Cruz Redimiendo el tiempo, en estos días malos, Buscando Tu rostro, oh Dios, en los valles. Tu Palabra nos guía, un faro en la noche, A vivir para Ti, con fervor y con goce. Los días se acortan, la sombra se alarga, El mundo se agita, la fe se debilita. Pero en medio del caos, Tu voz nos resuena, A levantarnos y andar en Tu senda. Redimiendo el tiempo, en estos días malos, Buscando Tu rostro, oh Dios, en los valles. Tu Palabra nos guía, un faro en la noche, A vivir para Ti, con fervor y con goce. El tiempo es precioso, un don que Tú das, No lo desperdiciemos, en cosas vanas. Prioriza Tu Reino, Tu justicia y amor, Que nuestra vida sea un dulce clamor. Redimiendo el tiempo, en estos días malos, Buscando Tu rostro, oh Dios, en los valles. Tu Palabra nos guía, un faro en la noche, A vivir para Ti, con fervor y con goce. En cada momento, una nueva ocasión, Para sembrar Tu amor, y dar Tu perdón. Con manos serviciales, y corazones puros, Construyamos Tu reino, oh Dios, seguro. Redimiendo el tiempo, en estos días malos, Buscando Tu rostro, oh Dios, en los valles. Tu Palabra nos guía, un faro en la noche, A vivir para Ti, con fervor y con goce. Si te ha gustado este Himno, compártelo con tus seres amados y conocidos. Dios le bendiga.
Bendita Sea La Gracia
BENDITA SEA LA GRACIA Por: Hno. Francisco Velázquez En un mundo de pecado y dolor, Perdido andaba, sin rumbo ni amor, Mi alma cargada, un peso que llevar, Sin esperanza, sin nadie a quien amar. Bendita sea la gracia, que me salvó, De la muerte eterna, me liberó, Me dio una nueva vida, llena de paz, Y me enseñó a amar, con su dulce compás. Pero un día llegó la gracia a mi ser, Un regalo divino, un nuevo amanecer, Jesucristo en la cruz, mi pecado borró, Y en su infinita gracia, mi vida transformó. Bendita sea la gracia, que me salvó, De la muerte eterna, me liberó, Me dio una nueva vida, llena de paz, Y me enseñó a amar, con su dulce compás. En la Biblia encuentro, la verdad que me guía, En sus páginas santas, mi alma se confía, Las promesas de Dios, me llenan de valor, Y me impulsan a seguir, con fe y sin temor. Bendita sea la gracia, que me salvó, De la muerte eterna, me liberó, Me dio una nueva vida, llena de paz, Y me enseñó a amar, con su dulce compás. A Dios doy gracias, por su amor sin fin, Por su gracia infinita, que me salvó de morir, Le canto con alegría, este himno de amor, Bendita sea la gracia, por siempre mi Señor.
Gracias Señor
Himno: "GRACIAS SEÑOR" Por: Hno. Francisco Velázquez En la mañana al despertar, mi corazón se eleva a ti, con gozo y gratitud quiero alabar, tu amor que me renueva sin fin. Gracias por la vida que me diste, por el sol que brilla y el aire que respiro, por la familia que me rodea, y por tu presencia que siempre me guía. Gracias por la redención que me brindaste, en la cruz del calvario, mi Salvador, por tu sangre derramada, y por la vida eterna que me prometiste. Gracias por las pruebas que me has permitido, que me han hecho más fuerte y me han acercado a ti, por las enseñanzas que me has dado, y por la oportunidad de crecer en tu amor. ¡Gracias, Señor! Por todo lo que eres, (lo que eres) por tu amor infinito y tu gran poder, (gran poder) te alabo y te adoro por siempre, (te adoro) eres mi Dios, mi Padre y mi Rey. (mi todo) En cada momento de mi vida, te daré gracias, mi Señor, por tu fidelidad y tu misericordia, que nunca me han abandonado. Con alegría y fervor te canto, este himno de gratitud, por tu amor que me llena el alma, y me da la esperanza de la eternidad.
Palabra Santa, Dulce Melodía
PALABRA SANTA, DULCE MELODIA Hno. Francisco Velázquez En tu palabra encuentro luz y guía, faro que alumbra mi camino incierto. Tesoro de sabiduría infinita, en tus páginas se esconde el universo. Tus mandamientos son mi fiel antorcha, que me aleja de la oscuridad y el error. En ellos hallo paz y esperanza cierta, la brújula que marca mi mejor opción. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Tus promesas son como estrellas brillantes, que iluminan mi noche con su fulgor. En ellas deposito mi fe y confianza, pues sé que nunca me abandonarán, Señor. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Tu palabra es lámpara a mis pies, y antorcha que alumbra mi caminar. Me guía por senderos de justicia y verdad, y me aleja de la tentación y el mal. En tu palabra encuentro vida plena, alimento que nutre mi alma y corazón. Me enseña a amar con puro afecto, y a seguir tus pasos con devoción. ¡Oh, palabra santa, dulce melodía! En tu voz encuentro consuelo y alegría. Eres bálsamo que cura mis heridas, y fuerza que me impulsa a seguir cada día. Agradezco, Señor, el don de tu palabra, que me llena de gozo y me transforma. Prometo meditarla cada día, y hacerla lámpara que alumbre mi vida.
Alabadle
Himno: "Alabadle" por el Rey David (Salmo 150) ALABAD a Dios en su santuario: Alabadle en la extensión de su fortaleza. Alabadle por sus proezas: Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. Alabadle a son de bocina: Alabadle con salterio y arpa. Alabadle con adufe y flauta: Alabadle con cuerdas y órgano. Alabadle con címbalos resonantes: Alabadle con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe al Señor. Aleluya.
Gigantes Caerán
GIGANTES CAERÁN Por La Palabra Hablada de Dios (Verso 1) En medio del valle, rodeado de sombras Gigantes se alzan, imponiendo sus fuerzas ¿Sientes miedo en el corazón?, ¿o dudas en la mente? ¿Cómo poder vencerlos? ¿Cómo ser valiente? (Coro) Canta este himno de fe y esperanza Gigantes caerán, de Dios es la venganza Su Poder nos envuelve, su fuerza nos llena En la batalla feroz, Él nos sostiene con Su Diestra (Verso 2) Goliat gigante, con su voz atronadora Atemorizaba al pueblo, con su fuerza devastadora Pero David pequeño, con fe inquebrantable Tomó piedras lisas, y al gigante lo humilló con su honda (Coro) Canta este himno de fe y esperanza Gigantes caerán, de Dios es la venganza Su Poder nos envuelve, su fuerza nos llena En la batalla feroz, Él nos sostiene con Su Diestra (Puente) Montañas se moverán, la tierra temblará Ante el Poder de Dios, nada resistirá Las cadenas se romperán, las murallas caerán En victoria cantaremos, porque Jesucristo triunfará (Coro) Canta este himno de fe y esperanza Gigantes caerán, de Dios es la venganza Su Poder nos envuelve, su fuerza nos llena En la batalla feroz, Él nos sostiene con Su Diestra (Verso 3) Gigantes caerán, gigantes derrotaremos Con Dios que nos guía, la victoria alcanzaremos En fe y en alabanza, alzarémos la voz Los Gigantes, por el Poder de Su Amor, ¡VENCEREMOS! (Cierre) ¡Créelo así, tened fe de Dios!
Que Suenen Esos Siete Truenos
(A) En el cielo un ángel fuerte, con voz de león rugió, siete truenos resonaron, un mensaje proclamarón. Un libro abierto en su mano, misterios por revelar, secretos del fin de los tiempos, que Dios va a desatar. (Coro) Que suenen esos siete truenos, que sus voces se hagan escuchar, que el mensaje del Apocalipsis, al mundo pueda llegar. Palabras de juicio y gracia, de justicia y de amor, preparando el camino nuevo, donde Cristo es el Señor. (B) Sellado estaba el libro, nadie podía leer, solo el Cordero como inmolado valiente, lo pudo abrir y vencer. Con lágrimas y con sangre, el precio Él pagó, para redimir a la humanidad, y librarla del mal mayor. (Coro) Que suenen esos siete truenos, que sus voces se hagan escuchar, que el mensaje del Apocalipsis, al mundo pueda llegar. Palabras de juicio y gracia, de justicia y de amor, preparando el camino nuevo, donde Cristo es el Señor. (Puente) Siete Trompetas suenan a guerra, batalla por librar, contra las fuerzas del maligno, que buscan destruirnos ya. Mas no temamos, hermanos, Cristo está con nosotros, en la batalla final, Él nos dará el triunfo glorioso. (Coro) Que suenen esos siete truenos, que sus voces se hagan escuchar, que el mensaje del Apocalipsis, al mundo pueda llegar. Palabras de juicio y gracia, de justicia y de amor, preparando el camino nuevo, donde Cristo es el Señor. (Cierre) Maranatha, viene el Señor, su reino va a establecer, paz y justicia reinarán, para siempre y sin final. Alabado sea su Nombre Nuevo y Eterno, por siempre y eternal, en el cielo y en la tierra, su gloria va a iluminar.
Grande Es El Misterio De La PIedad
[A] En carne el Creador se manifestó, misterio de amor incomparable, por la humanidad se humilló, y en la cruz su vida entregó. [Coro] ¡Grande es el misterio de la piedad! Dios hecho hombre, por amor encarnado, nos redimió de la iniquidad, y con su sangre nos ha salvado. [B] Angeles lo vieron en el pesebre, gentiles lo adoraron en Belén, el Espíritu Santo lo ungió, y al cielo ascendió en gloria y poder. [Coro] ¡Grande es el misterio de la piedad! Dios hecho hombre, por amor encarnado, nos redimió de la iniquidad, y con su sangre nos ha salvado. [Puente] En la cruz, el Cordero de Dios, sacrificio perfecto y sin igual, por nuestros pecados murió, y al tercer día resucitó. [Coro] ¡Grande es el misterio de la piedad! Dios hecho hombre, por amor encarnado, nos redimió de la iniquidad, y con su sangre nos ha salvado.
Grande Es tu Misericordia
Grande es tu misericordia, Señor, Tu amor eterno nos rodea en su calor. Perdón y gracia en ti encontramos, En tu presencia paz y gozo alcanzamos. Desde la aurora hasta el ocaso, Tu bondad nos acompaña sin descanso. En la alegría y en la aflicción, Tu mano amiga nos da protección. Grande es tu misericordia, Señor, Tu amor eterno nos rodea en su calor. Perdón y gracia en ti encontramos, En tu presencia paz y gozo alcanzamos. Cuando erramos y nos alejamos de ti, Tu compasión nos busca con amor sin fin. Nos levantas del polvo y nos restauras, Y a tu lado una nueva vida nos otorgas. Grande es tu misericordia, Señor, Tu amor eterno nos rodea en su calor. Perdón y gracia en ti encontramos, En tu presencia paz y gozo alcanzamos. Tu misericordia es más grande que el mar, Más alta que las montañas sin igual. Tu amor infinito nos llena de esperanza, Y nos da la fuerza para seguir adelante. Grande es tu misericordia, Señor, Tu amor eterno nos rodea en su calor. Perdón y gracia en ti encontramos, En tu presencia paz y gozo alcanzamos. Por siempre cantaremos tu misericordia, Oh Dios de amor, fuente de toda gracia. En tu presencia eternamente viviremos,
Sublime Gracia
SUBLIME GRACIA© [A] En la oscuridad, errante yo vagaba, Sin luz, sin paz, sin rumbo ni esperanza. Mi alma en tormento, el pecado me ataba, Y la culpa me llenaba de amargura y desanza. [Coro] Mas la sublime gracia descendió a mi ser, Y en su luz radiante pude ver La cruz del Salvador, símbolo de amor, Que me liberó del mal y me dio su calor. [B] Con lágrimas de arrepentimiento y gratitud, Acepté su perdón y su santa virtud. Su gracia me transformó, me dio nueva vida, Y en su presencia eterna encontré la salida. [Coro] Sublime gracia, oh don celestial, Que redime al pecador y le da su paz. En ti deposito mi fe y mi esperanza, Y te alabo por siempre con ferviente danza. [Bridge] En cada amanecer, en cada atardecer, Tu gracia me acompaña, me hace fuerte y me da fe. En las pruebas y desafíos, me sostienes con tu amor, Y me elevas a tu gloria, mi fiel redentor. [Coro] Sublime gracia, oh don celestial, Que redime al pecador y le da su paz. En ti deposito mi fe y mi esperanza, Y te alabo por siempre con ferviente danza.
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